Y Sanseacabó!
martes, 27 de mayo de 2008
Hoy les presento una colaboración de alguien que ni siquiera figura entre los autores registrados, que me ha llegado vía e-mail. Se trata de la misteriosa M, que prefiere mantener su identidad en reserva, y vamos a respetar su deseo.
Esto es lo que M vino a decir:
Soy una antigua consumidora de películas, mi gusto por el cine viene de larga data.
Aún recuerdo tardes de domingos enteras, mirando esos spaghetti westerns del año de ñaupa o alguna que otra de la época de oro de las comedias musicales. Sí yo vi La Novicia Rebelde, montones de veces la vi y lo digo sin ruborizarme!
Todavía me ácuerdo de las despanzurradas de risa que tuve con mis hermanos, sentados en la alfombra del living mientras mirábamos a Terence Hill y Bud Spencer (si a estos también los vi).
O la cara de mi vieja mientras miraba a Romi Schneider en Sissí Emperatriz.
He visto alguna que otra película a lo largo de mis casi 40 pirulos.
He visto películas: buenas y malas, en blanco y negro y color, en video y dvd, mudas y con sonido, de Holliwood y europeas, largometrajes y cortometrajes. Podría seguir enumerando lo que he visto, pero ya se darán una idea que no fueron unas pocas.
Bueno está bien!!! Hasta el Acorazado Potemkin me vi!
Pero nada de lo que vi me preparó para esta moda de películas sin finales, con finales abiertos y demás caprichos de creatividad de guionistas y directores.
Antes uno sabía que no importaba la forma: podía ser feliz, podía ser triste, podía ser dramático o de cualquier manera; pero antes del THE END la cosa quedaba resuelta.
Ahora una se come tres horas de película solo para empezar el arduo trabajo de darle forma al final.
Una termina pensando si los protagonistas serán felices y comerán perdices, si se van a una comunidad nudista con Eniko y Hanglin o si se atan una piedra al cuello y se arrojan al mar al grito de: adiós mundo cruel.
Si no quieren terminar las películas, para que corno se embarcan? eh
Da como la sensación que los tipos terminan así como de favor.
No señores! Laburen. Uds cobran fortunas para hacer una película, así que me la hacen del principio al fin!
No quiero quedar tres días imaginando un final, no quiero más charlas con amigos debatiendo si la mirada final del protagonista quiso decir esto o aquello.
A mi me dan el paquetito cerrado!!!
Como quieran, pero las terminan: con beso y múscia romántica, con puñalada trapera al protagonista, con cataclismo nuclear que no deje nada en pie... Como quieran!
Pero quiero películas con finales!!!
He dicho.
Destastando patrioticamente
sábado, 24 de mayo de 2008

Estoy harta, podrida, hasta acá. Detesto en lo más profundo de mi alma que usen al 25 de mayo para actos y peleas políticas y desvirtuen totalmente el significado de lo que pasó hace 198 años.
Ni hablar de que si te ponés una escarapela es porque estás con unos y no con otros y esas pelotudeces...
No me prestan atención.
viernes, 23 de mayo de 2008
Joder, como detesto partirme el lomo como un guajo tonto, escribiendo de política y cuando miro los comentarios, pues ná de ná. O tal vez sólo uno.
Tal es así, que para que no bajen las ventas, he abierto una sección porno en mi blog.
Luego de cada post fallido de política, vendrá un post de porno.
Carajo, mierda.
Detesto el fracaso, pero no importa, seguiré adelante, cual Rodrigo el Cid.
Fui Yo
martes, 20 de mayo de 2008
Hay cosas que suceden en contra a lo que uno esperaba o diferente a lo que uno quisiera que hubiera sucedido. Por ejemplo: Usted esperaba que el colectivo se detenga en la parada donde habitualmente lo hace, levanta la mano expresando la voluntad de subir al mismo, y el chofer, se hace el otario y sigue su curso.
Aquí, el resultado no estaba previsto y uno hizo lo suficiente para que no suceda, por lo cual, la bronca va a ser notoria. Se acordará de aproximadamente de 15 generaciones femeninas ascendentes (madre, abuela, tía, tía abuela, bisabuela y todas sus variantes) y cosanguíneas directas e indirectas (hermanas, primas, etc).
El problema principal, lo que hace a la razón de este post, es lo detestable que resulta darse cuenta que el error fue de uno. Mismo ejemplo con variantes: Uno se coloca en la parada del colectivo, cree que el bondi va a parar ahí. El colectivo sigue de largo, y mientras usted empieza a insultar, levanta la vista y nota que en esa parada, dicho vehículo de transporte público, no se detiene. Quizás antes lo hacía y ahora cambió de recorrido. Tal vez, siempre estuvo equivocado y aquella vez paró de pura ganas que tenía nomás. Es entonces cuando la catarata de improperios son autoinfringidas.
¿Cómo se puede ser tan idiota? ¿Cómo no me di cuenta? ¿Cómo es que pasó que no preví el resultado?
Creo yo que una de las cosas más detestables es darse cuenta del propio error y encima, saber que se podía haber evitado. En un examen al que uno concurre con la preparación suficiente, escribe rápido y entrega sin revisar, el resultado contrario a nuestras expectativas genera tal bronca que una ciudad se podría iluminar durante una semana de la energía concentrada que tenemos a punto de estallar. ¿Contra quién? Contra uno mismo.
Es muy feo no tener a quien inculpar de las equivocaciones. Es peor la impotencia de saberse culpable que de no poder individualizar al responsable.
Detesto que esto pase. Odio cuando me sé en falta y que por mi culpa me veo perjudicado. Lo detesto. ¿Usted?
Malditas monedas, malditas pelas.
domingo, 18 de mayo de 2008
Detesto sobremanera que TODAS las monedas de 0.05 y 0.10 centavos, de acuñación 2008, no sirvan en absoluto en todas las máquinas tragamonedas existentes, ya sean de café, transporte público o telefonía pública.
Maldito el que quiso ahorrar miligramos de material en cada moneda y las ha vuelto inservibles.
Ñam, ñam, mumble, gasp ...
lunes, 12 de mayo de 2008
POST NÚMERO 100
sábado, 10 de mayo de 2008
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SÓLO PARA MOLESTAR.
PUEDEN DETESTARME.
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Análisis
viernes, 9 de mayo de 2008
- Qué demonios, es odioso que te pinchen. A nadie en su sano juici le puede gustar, aunque no lleguemos al extremo de la belonefobia.
- Es bastante detestable levantarte y no poder desayunar. Existen tres intervalos de tiempo claramente diferenciados: Cuando estás dormido eres feliz. Suena el despertador, te levantas, y es el peor momento, ahí tocas fondo. Luego desayunas y parece que se empieza a arreglar la cosa. Si no desayunas, te quedas en el peor momento... ¡hasta la hora de comer!.
- Es aborrecible hacer pis en un tarrito. Ays qué mal rollito da... Dios.. ¡Que no me tiemble el pulso!.
- Pero sobre todo, me pone los pelos de la nuca de punta, me dan escalofríos, siento verdadero terror de pensar que estoy yendo al trabajo en bus o metro, atestados de gente, recibiendo empujones y apretones, y llevo en el bolsillo o en la cartera o en una bolsa de plástico una pequeña, templada y palpitante muestra que debería estar etiquetada como biohazard, y que puede desencadenar el desastre por culpa de un frenazo mal dado.
De bares y fondas.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Detesto sobremanera el minimalismo al que se ha sometido a los tostados de jamón y queso en nuestros bares, (Vosotros, tíos, si sois de España, quizás no tengáis idea de qué coña estoy hablando, pero intentaré darles una aproximación), nuestros amados tostados, casi un símbolo gastronómico nacional, están hechos de jamón y queso feteado, separados ambos componentes por lonjas de espumoso, esponjoso y delicadísimo pan, de factura similar al pan lacteado.
Aquí va lo detestable, se han reducido drásticamente las porciones en general, de aquello que para el común de los mortales de por aquí se denominaba "un tostado", de ser cinco piezas individuales, pasaron a ser tres.
El contenido de las mismas también sufrió recortes, al punto que tanto el queso como el jamón, no llegan a cubrir la superficie interna hasta los bordes.
Resumiendo, tanto la cantidad, como la densidad del producto final, se han reducido tanto, que antes un tostado era algo más que un tentempié.
Ahora pareciera que por nuestro estómago ha pasado un vil fantasma.
Joder, basta de recortar nuestros derechos a un buen tostado, sólo falta que carguen este minimalismo a la cuenta de la suba del petróleo.
Mis 5 minutos...
lunes, 5 de mayo de 2008
Tuve este post en borrador durante 1 semana. Buscaba la ocasión. Buscaba motivos que persistían en no aparecer.
Curioso, porque para serles honesta (y un poco también para ganarme su * )voy contarles una confidencia:
Existen muy pocas cosas que de hecho no me molesten. Es una tremenda cualidad poseer esta facilidad que a muchos indecisos les falta. Algunos le llaman a esto, ser apasionado, yo no lo definiría de esta manera.. Yo diría que soy una inconformista, una mujer un poquillo impaciente.. también un tanto despreocupada de la reacción que genera en los otros mi impertinencia.
Pero creo firmemente que es una ventaja saber expresar lo que detestamos. La gente como nosotros no necesita recurrir a falsas excusas cuando nos proponen una salida romántica o una tarde de pic nic bajo el sol fulminante de las 14.00 de la tarde. Con sólo decir: "Nah, gracias, odio la gente feliz los días domingos", es suficiente. Sabemos que esa invitación jamás volverá a ser formulada..
¿Pero a qué me refiero cuando conjugo el verbo detestar?. Es así que retomando el compromiso que adquirí, anoche realicé una lista donde enumeraba las cosas que realmente detesto. Sólo para tener una perspectiva aproximativa de mi objeto a analizar... Comprobé cualitativamente que a medida que pasan los años, mi lista crece a la par.
Así que tuve que escoger algunos de mis detestables y aqui la selección según tópicos:
Sociales: Detesto la impuntualidad, pero siempre llego tarde a todos lados. Detesto que me griten cuando manejo (porque no me cruzo de carril y me encanta la velocidad, asi que no tienen excusas malditos desubicados), detesto olvidarme la mitad de las cosas en mi casa cuando la noche anterior me acosté más tarde sólo para organizarlas. Detesto las conversaciones de mujeres que abordan el tema de la dieta, me aburren. Detesto salir por primera vez con un hombre y que éste me inoportune en el medio de la cita con sus preguntas de fémina abandonada: "pero decime, al final, ¿te gusto, nos volveremos a ver?".. "Esperá querido, ni siquiera me senté!".
Gourmet: Odio el aspecto de toalla mojada en salsa que tiene el mondongo y así también el aspecto del locro. Mejor ni les digo a lo que me recuerda. Detesto las berenjenas, y los pickles.
Música y recreamiento: Odio la cumbia, no la tolero. Me deprime. Menos tolero a Axel Fernando y sus temas melosos, canta como si estuviera desgarrado, y las canciones sólo contienen dos letras, te amo. Tampoco soy muy fana de la música lenta brasilera, me pone algo nerviosa. Además que no les entiendo nada.
Personalidades de la pantalla: Sólo dos fervientemente. Luis Majul y Mauro Viale. Y como de pantalla hablamos, y ellos tienen mucha, al matrimonio Kirchner y su parentela, pero se que no hace falta que se los diga a quienes me conocen.. Disimular no es mi fuerte.
Misceláneas: Detesto exacerbadamente que me conviden caramelos media hora en el break de mis clases. Ese sabor amargo mezclado con su color oscuro me producen una suerte de fría convulsión. Detesto la gente que camina mirando el piso, siempre me llevan por delante. Detesto el conventillo barato y obsceno al que me sumo cuando con amigas vemos un par de zapatos que estan buenos y en liquidación, da verguenza ajena vernos.
Bueno creo que es momento de dejarlos ir, porque los acaparé y de hecho se que ya los aburrí bastante.
Además, mentí descaradamente, me tomé más que 5 minutos...
PD: (En base a los comentarios recibidos aclaro: Puedo parecer a simple vista bastante irritable pero
en el fondo soy mujer y también me gusta el rosa- favor hacer click-)Categorías: Yo contra el mundo by Little Butterfly