Mis 5 minutos...
lunes, 5 de mayo de 2008
Tuve este post en borrador durante 1 semana. Buscaba la ocasión. Buscaba motivos que persistían en no aparecer.
Curioso, porque para serles honesta (y un poco también para ganarme su * )voy contarles una confidencia:
Existen muy pocas cosas que de hecho no me molesten. Es una tremenda cualidad poseer esta facilidad que a muchos indecisos les falta. Algunos le llaman a esto, ser apasionado, yo no lo definiría de esta manera.. Yo diría que soy una inconformista, una mujer un poquillo impaciente.. también un tanto despreocupada de la reacción que genera en los otros mi impertinencia.
Pero creo firmemente que es una ventaja saber expresar lo que detestamos. La gente como nosotros no necesita recurrir a falsas excusas cuando nos proponen una salida romántica o una tarde de pic nic bajo el sol fulminante de las 14.00 de la tarde. Con sólo decir: "Nah, gracias, odio la gente feliz los días domingos", es suficiente. Sabemos que esa invitación jamás volverá a ser formulada..
¿Pero a qué me refiero cuando conjugo el verbo detestar?. Es así que retomando el compromiso que adquirí, anoche realicé una lista donde enumeraba las cosas que realmente detesto. Sólo para tener una perspectiva aproximativa de mi objeto a analizar... Comprobé cualitativamente que a medida que pasan los años, mi lista crece a la par.
Así que tuve que escoger algunos de mis detestables y aqui la selección según tópicos:
Sociales: Detesto la impuntualidad, pero siempre llego tarde a todos lados. Detesto que me griten cuando manejo (porque no me cruzo de carril y me encanta la velocidad, asi que no tienen excusas malditos desubicados), detesto olvidarme la mitad de las cosas en mi casa cuando la noche anterior me acosté más tarde sólo para organizarlas. Detesto las conversaciones de mujeres que abordan el tema de la dieta, me aburren. Detesto salir por primera vez con un hombre y que éste me inoportune en el medio de la cita con sus preguntas de fémina abandonada: "pero decime, al final, ¿te gusto, nos volveremos a ver?".. "Esperá querido, ni siquiera me senté!".
Gourmet: Odio el aspecto de toalla mojada en salsa que tiene el mondongo y así también el aspecto del locro. Mejor ni les digo a lo que me recuerda. Detesto las berenjenas, y los pickles.
Música y recreamiento: Odio la cumbia, no la tolero. Me deprime. Menos tolero a Axel Fernando y sus temas melosos, canta como si estuviera desgarrado, y las canciones sólo contienen dos letras, te amo. Tampoco soy muy fana de la música lenta brasilera, me pone algo nerviosa. Además que no les entiendo nada.
Personalidades de la pantalla: Sólo dos fervientemente. Luis Majul y Mauro Viale. Y como de pantalla hablamos, y ellos tienen mucha, al matrimonio Kirchner y su parentela, pero se que no hace falta que se los diga a quienes me conocen.. Disimular no es mi fuerte.
Misceláneas: Detesto exacerbadamente que me conviden caramelos media hora en el break de mis clases. Ese sabor amargo mezclado con su color oscuro me producen una suerte de fría convulsión. Detesto la gente que camina mirando el piso, siempre me llevan por delante. Detesto el conventillo barato y obsceno al que me sumo cuando con amigas vemos un par de zapatos que estan buenos y en liquidación, da verguenza ajena vernos.
Bueno creo que es momento de dejarlos ir, porque los acaparé y de hecho se que ya los aburrí bastante.
Además, mentí descaradamente, me tomé más que 5 minutos...
PD: (En base a los comentarios recibidos aclaro: Puedo parecer a simple vista bastante irritable pero
en el fondo soy mujer y también me gusta el rosa- favor hacer click-)Categorías: Yo contra el mundo by Little Butterfly
De computadoras
sábado, 3 de mayo de 2008
Primero que nada, me da mucho gusto que ahora que he vuelto a los blogs haya mas actividad en este que es tan bueno, tan desahogante...
En fin, a lo que voy, amo las computadoras (bueno, casi) pero me agradan bastante, soy medio viciosa de ellas, etc etc. Pero detesto con todas mis fuerzas los miles de problemas que vienen con ellas, 1º que busca un lugar donde ponerle, que entre taaantos modelos escogas el mejor, que el software que va a llevar, que miles de virus por todos lados, que si se te descompuso algo tienes que ir a ver a alguien especializado a ver si sabe, que si encontraste ayuda en internet todo está en inglés y tu inglés técnico no es mucho como para saber que debes hacer, etc etc etc etc y mas etc.
En fin, si alguien sabe de una computadora que no de problemas en lo mas mínimo, que me avise porque yo quiero una así.
Saludos a todos!!!
Guiones de cine.
Para los que no lo saben, estudié una carrera híbrida en su totalidad, que nadie sabe de qué se trata ni para qué sirve.
Se llama Diseño de Imagen y Sonido.
En la carrera se ve un 95% de cine, se lo analiza, se lo desmenuza, se lo destruye y se lo vuelve a reconstruir.
Se podría decir que la carrera sería algo así como habilitante para "Dirección integral de cine", pero tampoco puede reconocerse tal cosa, ya que sería deplorable el resultado por la falta de equipamiento técnico frente a otras universidades dedicadas a lo mismo.
El problema, es que se encuentra dentro de la sede de la FACULTAD DE ARQUITECTURA, DISEÑO Y URBANISMO.
Más allá del condicionamiento del lugar físico del edificio o sede, se encuentran otros problemas como el que mencioné antes.
¿Qué carajos hace un Diseñador de Imagen y Sonido?
¿Para qué es habilitante el título?
Un diseñador gráfico se pondrá o montará un estudio de ídem.
Un diseñador industrial, se pondrá o montará un estudio de ídem.
Un diseñador de imagen y sonido se.... jajajajajajajaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
Ni la sociedad ni el mercado laboral están preparados para acoger en su seno alguien que detente tal título.
A lo sumo los egresados son hiperexplotados llevando a cabo tareas de edición o producción en grandes y medianas productoras, y cuando dejen por cansancio, inmediátamente serán reemplazados por otros, ansiosos de aprender.
¿PARA QUÉ CARAJOS SIRVE UNA CARRERA UNIVERSITARIA, PARA SER UN SIMPLE EMPLEADO?
¿Para qué me sirvió la carrera a mí?
Para ser un GRAN MAESTRO DEL DISCURSO.
Para difundir lo que pienso.
Para llevar el estandarte de opiniones de otros, que por comodidad o cobardía no se atreven a hacer oír su voz.
Por ende, no seré embaucado nunca más, mientras tenga lucidez.
Sabedlo, politiquillos hijos de su puta madre, no tendréis en mí una oveja ciega.
Ah... creo que me pasé de rosca...
¿A qué iba?
¿Dónde estoy?
Cierto, estoy en Detestables.
Detesto que en los guiones de cine se le de casi nula importancia al rol de los personajes secundarios.
En una de las pocas películas que recuerdo, dejaban en claro no se podía joder con personajes secundarios, dado el poder que sabían haber construido y acumulado desde las sombras, es en la película "The breakfast club", conocida en el mundo hispano como "El club de los cinco".

Eso sucede cuando Carl, el conserje (que es tenido por un grandísimo tonto) se sincera, y le confiesa al grupo que abre los armarios de todos los estudiantes, y no sólo eso, sino que sabe todo, de todos, con el consiguiente poder y jocosa responsabilidad que ello acarrea.
Por fin un personaje secundario que hace temblar los cimientos de los personajes principales.
Carl consiguió con eso más que el respeto de los presentes en la sala.
Detesto que en la generalidad de los guiones de cine no haya tantos "Carl, el conserje".
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S.I. Bancario???
viernes, 2 de mayo de 2008
Pero lo que últimamente me ha irritado es una cuestión de décimas y centésimas de unidad. Los señores cajeros (o como se llamen los que atienden en las ventanillas) insisten en corregir mi manera de decir un número decimal.
A ver desde que estuve en primaria hasta mis estudios superiores en la UNI siempre he sabido lo siguiente:
(que es igual a decir ciento cuatro punto veinte)
noventa y tres punto ocho = 93.80
(o punto ochenta pero el cero a la derecha decimal no cuenta)
ciento catorce punto cuatro = 114.40
(o punto cuarenta pero en cuatro queda nomás)
ventidos punto cero nueve = 22.09
(más claro que agua de manantial)
Ahora estos señores insisten en que:
ciento cuatro punto dos = 104.02 !!!
noventa y tres punto ocho = 93.08 !!!
Que?? disculpen mi ignorancia pero si existe algún sistema internacional (S.I.) bancario que diga eso hagánmelo llegar por favor, para desasnarme!!!
Bueno detesto no tener la razón pero en este caso sí la tengo
Detestabilizando
miércoles, 30 de abril de 2008
Jelou. Unos pocos ya me conocen y la mayoría de los que siguen a Bugman probablemente hayan leído solo alguno de mis comentarios. Soy Bruno. Tengo dos blogs míos. Lumineida y Charly García, El Autor. A su vez, escribo de vez en cuando en Certificador de Ilusiones, de Jean Paul y en Te Cuento los Setenta, un blog setentoso, no setentista. Grato fue para mí que el benemérito Señor Bugman aceptara mi proposición de escribir en este blog. Está muy bueno tener un espacio en el que hacer catarsis ante las cosas que uno detesta de la vida.
Detesto varias cosas, una de ellas es el extorsionador oportunista callejero. Entiéndase por tal el limpiavidrios atrevido, el malabarista imprudente, el vendedor ambulante que te deja sus productos en la pierna, etc.
Todos tienen una excepción y es el respeto por el otro. Preguntar, dar la opción de si se quiere o no. Pero si uno está detenido en un semáforo y como enjambre surge una horda de individuos con sus escobillas de mano y a pesar de haberles dicho, exigido, implorado de muy buena manera y con rostro compungido le limpian igual el vidrio y luego se ponen al lado del conductor pidiéndole 10 centavos para comer. Eso es una actitud que roza el vejamen. Uno se siente extorsionado. Obligado a pagar por un servicio que no pidió. Habiendo distintos casos como el que amablemente le ofrece limpiarle el parabrisas y si usted le dice que no, sigue su rumbo buscando otro cliente eventual, el resto los detesto. Ni que hablar cuando empiezan a limpiarle el vidrio y le dicen “¿Tené 10 guita?”, ante la negativa se lo dejen a medio limpiar.
Respecto de los malabaristas, esta es una figura un tanto más simpática y no me molesta tanto. El que detesto es aquel que no sabe revolear 2 mandarinas en el aire en un asado y pretende hacer malabares por el aire con tres antorchas prendidas. ¡Antorchas! ¡Al lado de los autos! ¡Con el colectivo que pierde gas oil que dejó una estela en el semáforo anterior! Esa imprudencia me genera ciertas sensaciones detestables.
Viajar en tren ya bastante detestable es. Pero si usted pretende gozar de un poco de buena música o escuchar la radio, notará que últimamente aparecen unos sujetos con un reproductor portátil de Discos Compactos a todo volumen, con el último compilado de “Lo Pibe de la Esquina” o “Guachita Petera”. Si pasaran rápido, el dolor auditivo sería momentáneo. Pero no, se quedan lo que dura el trayecto de una estación a otra haciendo interferencia sonora con lo que veníamos escuchando. Más allá de lo molesto del ruido y ante la posibilidad de que nuestros oídos se tapen de grasa, la actitud invasiva es detestable.
Ahora bien, lo más detestable es venir leyendo como podemos en un asiento que milagrosamente encontramos y a fuerza de tratar de ignorar lo que ofrece el vendedor de turno, que si nos interesara de seguro le prestaríamos atención y estaríamos pidiéndole el producto, éste lo deposita vilmente sobre nuestra lectura. Haciendo el esfuerzo de no revolearlo por la ventanilla (de por sí rota, en invierno, tapiada en verano) tendremos que tolerar esta nueva intervención a nuestra privacidad.
Sin lugar a dudas, el momento de mayor extorsión propiamente dicho proviene de parte del "trapito", sujeto que no se ofrece a cuidar nuesto rodado estacionado prolijamente en el lugar correcto. No, no se ofrece. Le impone a Usted una suma de dinero a abonarle para que el le cuide su vehículo. Si, se lo cuidará sin armas, sin autoridad proveniente del Estado, sin nada más que la intención de sustraerle algo de dinero por algo que usted no tendría que pagar. El beneficio está en que el coche no aparezca rayado, con el vidrio roto, sin estereo o la puerta vencida. De seguro que cuando salga del evento, cena, reunión a la cual usted concurría, el trapito no estará y en el parabrisas de su vehículo se encontrará un acta de infracción labrada por haberlo dejado mal estacionado. Si, en el lugar donde el trapito le indicó que estacione.
Dan ganas de salir en una burbuja energética a la que no puedan entrar.
¡Felicidades!
sábado, 26 de abril de 2008
Como ésta es mi primera entrada quiero aclarar que "detestable" me parece una palabra muy fuerte. Para mí está emparentada con "odio" y no sé si el odio se ajusta a lo que siento. Me voy a referir a algo que, tal vez, no alcanza la categoría de odioso. Sería más apropiado decir que es algo detestable... ???!!! Bueno... ésto me pasa cada vez que aclaro algo... mejor dejémoslo ahí y vayamos al grano, dijo Alfredo De Angelis.
Repasando mentalmente he descubierto que hay unas cuantas cosas que detesto (trabajar, por ejemplo) y otras que "detesto especialmente". Entre las últimas se ubican los rituales previos a esa celebración milenaria que por aquí llamamos "las fiestas". Ya sé, ya sé: al 99% de la gente le pasa lo mismo y, seguramente, existe una entrada previa en este mismo blog referida al tema. Pero, ¿Qué quieren? ¿Es que aparte de pelotudo tengo que ser original? ¿Acaso pretenden que gane un Pulitzer escribiendo huevadas? Mejor sigamos con el grano.
Los rituales pre-fiestas me resultan detestables y deprimentes por lo que tienen de reiterativo, de falso, de impostado. Son como una repetición de lugares comunes que termina asqueando. Algo así como la obligación de ver a un mal actor repetir una y mil veces la misma escena y, encima, participar de ella en las partes obligadas del guión.
Por ejemplo: te cruzás con un conocido en la cola del banco y el tipo en vez de decirte "hola", "chau" o "¿cómo andás?" te dice cosas como "bueno, a ver si nos reunimos antes de las fiestas ¿eh?". O bien se acerca, te da la mano y, como bendiciéndote, dice con voz grave: "que la pases bien con los tuyos y en familia" y otras divinidades super originales. Lo peor es que uno responde: "gracias, igualmente" poniendo la misma cara de Juan XXIII que el otro.
Y hay peores. Me animo a decir que la peor de todas, pero la pior de las piores, es la que incluye recomendaciones pícaras referidas a la ingesta de alcohol y lechón con mayonesa. Un ejemplo es "bueno viejo, si no nos vemos antes que la pases bien ¿eh?... ¡ah! y cuidado con el morfi y con el chupi ¿eh?!... mirá que después no se te para y hay que cumplir con la patrona ¿eh?". A ésto último lo pronuncia poniendo cara de degenerado sexual, acariciándose la panza como imaginando un festín digno de emperador romano. Un asco.
Pero no termina ahí el suplicio. Apenas salís del banco y, en medio del calor impiadoso de diciembre, seguro que te cruzás con otro pesado que repite exactamente lo mismo que el anterior o, quizá, le agrega una variante clásica como "¿y dónde la pasan che?" o bien "¿y después se van de vaca o se quedan hasta el 31?". Si el pesado es del tipo fanfarrón sorete agrandado no te deja responder. Antes de que puedas articular una respuesta ya está diciendo "yo el 25 me rajo a la costa... para el 31 ya reservé mesa en la fiesta del hotel... no sabés... el año pasado chupamos y morfamos a lo perro... eso sí... después dieta ¿eh?... bueno, saludos a los tuyos y que la pasen bien ¿eh?... cuidate con el champú y no hagás papelones ¿eh?" y sigue diciendo boludeces mientras se pierde entre el mar de gente apurada y agitada porque vienen las fiestas.
Pasada la nochebuena uno tiene la esperanza de que rituales y protocolos hayan terminado. Pero no. En el primer día hábil post-fiesta uno está obligado a escuchar las típicas preguntas: "¿Y, cómo la pasaste?" "¿La pasaste bien?" "¿Mucho chupi fiera?... Se te nota en las ojeras...¡ah guacho!"
Para qué seguir. A esa altura del año ya me da lo mismo suicidarme que encamarme con Mónica Bellucci. Tanta repetición de taradeces me deja lobotomizado, anestesiado, pelotudizado al extremo. Tan pero tan pelotudo me siento que repito las mismas boludeces que dicen los demás casi sin darme cuenta.
Entretiempo
viernes, 25 de abril de 2008
Esos raros peinados nuevos.
martes, 22 de abril de 2008
Hola, suelo darme a conocer por estos mundos del blog, como capitanfla.
Resumiendo: soy hermoso, inteligente y humilde.
Además de eso, soy un facho recalicitrante enamorado de Cecilia Pando.
Tengo tres blogs, de los cuales sólo atiendo medianamente bien dos, a saber: uno de ellos es mi blog de siempre, donde vuelco mis maravillosos pensamientos, y el otro es mi blog de fotos, donde encontrarán... fotos.
En el tercero anoto mis sueños, pero no siempre recuerdo lo que sueño, y no siempre puedo describir con palabras lo que sueño. Carajo, mierda.
Bueno, basta de mí.
¿Qué iba a decir? Ah, los peinados nuevos y raritos.
Cosa que realmente detesto.
Estudio abogacía en la UBA, y diáriamente puedo ver gente que va a cursar luego de concurrir a sus respectivos trabajos. Los cuales de un modo u otro están relacionados con el Poder Judicial de la Nación. Ya sea trabajando para el Estado (empleados dentro de un juzgado), o trabajando para particulares (empleados dentro de un estudio jurídico).
La mayoría de estos señores (sí, todos hombres), son los alegres portadores de un corte de cabello particular.
Lo que he llamado esos raros peinados nuevos.
Lo que puede apreciarse de este corte de pelo, es que se parece demasiado al que el Flaco Menotti llevaba en su cabeza al momento de ganar el Mundial 78... pero con una diferencia... están munidos de una cuidadosa desprolijidad, que hace que un peinado que debería ser chato y lacio, se vuelva algo así como la melena de una leona post apareamiento.
¿Cuantas horas frente al espejo pasan haciendo semejante masturbación capilar?
Tanto el cabello de sus flequillos como el que pende de sus nucas, está dividido en mechones, dando un resultado más que lamentable.
Y ellos llevan muy orgullosos sus trajes sacados en cuotas y sus peinados, queriendo aparentar pertenecer a un grupo social distinto al suyo.
Sus desagradables peinados, no llegan a ser la vergüenza de un peinado EMO (especímenes de los cuales me he ocupado en mi blog), pero parecieran tener la misma esencia.
Téngase en cuenta que la gran mayoría de estos estudiantes jamás ha tomado un martillo, ni siquiera para apartarlo de su camino, y no saben lo que es un callo en las manos (tal vez si tuvieron algunos por propia estimulación en su adolescencia), por lo que tienen manos de nena, y también muchos tienen carita de nena, por lo que si siguen en ese camino, deberé darle la razón a las mujeres que dicen: "ya no hay hombres".
No como Bugman y yo, que llevamos nuestros cortes de pelo bien de machos.
Sepanló, pinches de oficinas legales y juzgados.
Detesto sus cortes de pelo al estilo de la malograda banda teen Mambrú.
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La cedilla
lunes, 21 de abril de 2008
Convocatoria
sábado, 19 de abril de 2008
Los requisitos son completamente flexibles. Se puede acceder a dicha categoría mediante el soborno, el halago, la insistencia, la amenaza o el fraude. Resulta ventajoso poseer, eso sí, un dominio aceptable del idioma castellano y una idea general de lo que es un blog (aunque no interesa mucho saber para qué sirve, en eso los especialistas no se han puesto de acuerdo).
De manera que ya sabe, estimado lector ocasional, si le resulta molesto que este blog se actualice cada tres eclipses de luna, está en sus manos la posibilidad de cambiarlo.
Si le emociona ver sus opiniones en letras de molde, ¡esta es su oportunidad! (es una forma de decir, ya se sabe que las letras que se ven en la pantalla de una computadora no son de molde, a ver si ejercemos cierta tolerancia para la metáfora, caramba).
Además, está probado que escribir para este blog aumenta en un 17% las posibilidades de apareamiento (*).
¡No sea paparulo, esta oferta es por tiempo limitado!
¿Qué cómo hay que hacer? Envíeme un e-mail a buguerto@gmail.com con el título: "¡Sí, yo quiero ser redactor de "Detestables", pero ahora mismo, apúrense que no aguanto!" , y en minutos, (o bueno, a lo mejor horas, aunque también puede ser en uno o dos días, depende de si estamos muy ocupados o no), ¡usted estará publicando en este prestigioso blog!. ¿No es fantástico?
Nota: La casa se reserva el derecho de admisión y permanencia.
(*) Mentira.
ACTUALIZACION: Varios bloggers ya han contestado con entusiasmo la convocatoria. Gracias, gracias. ¿Y vos, te vas a quedar afuera como un pichiruchi?